Un millón de sueños rotos,
cientos y cientos de ilusiones que quedaron estancadas, deshechas, a la espera de cumplirse, pero nunca les llegó la hora, nunca les llegó el momento.
Quién sabe lo qué es el tiempo, quién sabe cuál es el ruido que produce el viento en un lugar desierto si nadie está para oírlo, nadie está para recordarlo.
Nadie sabe cuándo llegamos, ni cuando nos vamos, nadie sabe de dónde venimos ni a dónde vamos exactamente.
Luchar, luchar es lo más correcto aún siendo conscientes de que no sabemos cómo acabará todo realmente, la esperanza es lo último que se pierde, y quien la pierde tiene que recuperarla. Sólo eso. Recuperar la esperanza.
¿ Sólo eso ?
Probablemente conseguir o recuperar la esperanza es una de las cosas más difíciles que tenemos que hacer nosotras las personas, aunque a veces ni me incluyo en ese rango.
La esperanza se consigue a base de levantarnos, a base de luchar a contracorriente, la esperanza se recupera andando hacia atrás, recuperando momentos, recuperando personas, recuperando sueños.
Los sueños son más que simples deseos, son...
Los sueños... debes profundizar en tu concepto de sueño, porque cada persona, tiene el suyo.